2. feb., 2017

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LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL: Modos de realizar la evaluación institucional  (2)

Dejamos para una nueva entrada anotar algunas conclusiones útiles para realidad la evaluación de una forma más o menos completa. Vamos con ello antes de especificar los criterios de clasificación de esa evaluación

1.Una institución está compuesta por deferentes niveles de análisis que se mueven de lo más explícito a lo más implícito: estructura de la institución, procesos organizativos y procesos sociales. La interrelación entre ellos es constante. 

2.Toda institución tiene una historia anterior que ha influido en el desarrollo de las funciones y finalidades que la institución tiene que cumplir a través de los elementos que distribuidos en cada uno de sus niveles la configuran. 

3.Los niveles presentes en una institución están integrados dentro de otras realidades, factores contextuales más amplios, como son el medio social, la cultura, y éstos también ejercen procesos sistemáticos de influencia sobre dicha institución que no pueden olvidarse ya que determinan la realidad de la misma. 

4.Todos los elementos que hemos señalado en los puntos anteriores interaccionan para conformar la manera global de funcionamiento de la institución. Es lo que podríamos denominar como el estilo de la institución. Este estilo configura la identidad institucional que quedará reafirmada o rechazada en función de la percepción, por parte de sus miembros, de los resultados obtenidos por la organización. 

Criterios de clasificación 

Diferentes autores han establecido diversos criterios de clasificación de la evaluación institucional. Estos criterios de clasificación darán lugar a diferentes modos de llevarla a cabo.

1. Cuantificación inclusiva: Propuesta por Medina y Cardona (2000: 128- 129), por dicho criterio entendemos el nivel de amplitud y globalidad con el que se quiere abordar la evaluación de una institución. A partir del mismo surge la siguiente clasificación: 

a. Global: En el plan de evaluación se incluyen todas aquellas áreas o macrovariables que conforman la institución como organización. El objetivo es obtener un juicio de valor global acerca de su funcionamiento, diagnosticando la totalidad de sus aspectos positivos o negativos. 

Aunque la debilidad de este enfoque reside en la complejidad de su aplicación, su fortaleza se encuentra en que “es el único que permite apreciar las relaciones entre elementos, y no sólo estos de manera aislada” (Pérez y Martínez en Medina y Cardona, op. cit.). 

b. Parcial: Frente a la complejidad del caso anterior, desde el planteamiento parcial se pretende profundizar en el diagnóstico y mejora de algunas variables o aspectos concretos de la institución, haciendo de los mismos un estudio exhaustivo. 

c. Mixto: Existe la posibilidad de desarrollar un enfoque mixto por cuento que podemos realizar, en un primer momento, un análisis global para, posteriormente, aumentar la profundidad en el conocimiento sobre aquellas áreas o aspectos que pueden ser susceptibles de mejora. 

2. Localización espacial: Como su nombre indica, esta clasificación surgirá teniendo en cuenta la localización espacial del agente evaluador con respecto a la institución objeto de análisis. A partir de aquí, podemos hablar de Evaluación Interna, Externa y Mixta.