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1. mar., 2017

EL CAMPO PROFESIONAL 

Campo profesional es un concepto extraído de la perspectiva del estructuralismo constructivista de Bourdieu, para quien los sujetos sociales se agrupan en ámbitos denominados campos, a partir del hecho de compartir dos elementos fundamentales: la posesión de un bien o capital específico que es común (sea material o simbólico) y la necesidad de conservarlo y legitimarlo, lo que genera un espacio de conflictos y de competencia por el capital que se juega en él (Edelstein). Coexiste en lo social una multiplicidad de campos, organizados de tal modo que cada sujeto ocupa un lugar o una posición dentro del campo en que interactúa. 

Los practicantes de las profesiones modernas conforman campos profesionales. Pero esto no quiere decir que estos campos sean espacios definidos o estructurados, en los que se comparta una identificación total a un modelo ideal- típico y un conjunto de valores comunes que sea unívoco . Más bien constituyen espacios de producción, circulación y distribución de aquellos conocimientos y prácticas sociales que, al ser monopolizados por sus miembros, permiten el ejercicio exclusivo (restringido a los miembros del campo) de determinada profesión. 

Profesión es un término polisémico. Desde el sentido común la profesión alude al desarrollo de una tarea altamente específica, derivada de un sistema de normas y de roles compartidos, que constituyen una mediación entre las necesidades sociales y las necesidades individuales. 

En un principio, la sociología funcionalista de origen parsoniano proporcionó la matriz teórica que permitió justificar las características de la profesión en esos términos: 

  • el conocimiento especializado, aprendido en instancias formalizadas y acreditado por un título, un diploma o una evaluación 
  • la autonomía y la responsabilidad profesional, muy relacionadas con el estilo y el contexto de desempeño 
  • el prestigio, estatus y reconocimiento social

Desde esta perspectiva la profesión fue considerada como un espacio social bien estructurado, con requisitos de acceso formalmente establecidos, con rasgos o predisposiciones distintivas y con posiciones jerarquizadas.

Este modo de entender la profesión corresponde a una concepción tradicional, que connota características de relativa estabilidad e inmutabilidad y también monopolio de aquellos que comparten, a través del aprendizaje y producción de las prácticas constitutivas, ese espacio social.

Diferenciándose del enfoque funcionalista, la perspectiva que abre Bourdieu permite entender a las profesiones en general y a la docente en particular como pertenecientes al conjunto más amplio del campo de producción y circulación de bienes simbólicos (Tenti), en donde se advierten las relaciones de poder existentes dentro del campo. 

Pensar en términos de campo es pensar en término de relaciones, de modo que podría definirse al campo como una red o configuración de relaciones objetivas entre posiciones, que incluye y subsume términos de vínculos intersubjetivos entre los agentes involucrados (como portadores de un capital específico). Queda claro que un campo no está integrado por partes o componentes, sino que posee lógicas propias, regularidades específicas y fronteras dinámicas. 

En la redefinición de los campos profesionales que plantea Pacheco surge necesariamente la figura del “perfil profesional”, que permitirá : 

  • hacer referencia a los contenidos científico-técnicos en un determinado campo de conocimiento disponible 
  • tomar como referencia al ámbito socio-cultural y a las necesidades sociales en su sentido más amplio, considerándolas como un espacio que no se agota en los simples requerimientos explícitos del mercado de trabajo, ni necesariamente en las prioridades marcadas por las coyunturas políticas. 
  • ser delimitado por los programas indicativos emanados del aparato estatal 
  • ser definido a partir de la demanda y de la oferta producida por la dinámica propia del mercado de trabajo. 

El campo, estructurado por Bourdieu en una especie de posiciones objetivas, tiene una serie de características que pueden analizarse independientemente de quienes las ocupan. Afirma Tenti. “Si la profesión es un campo, quiere decir que tiene límites....lo que supone el control, por parte de los que están dentro del campo (o más bien de los que ocupan determinadas posiciones) de las condiciones de ingreso y también del ascenso profesional” 

Desde esta perspectiva, podría correrse el riesgo de “considerar el rango de un campo profesional como algo definido a priori y no como resultado parcial de un largo y complejo proceso de transformación histórico-social” (Carlino; 1993: 54). En ese sentido, si los parámetros vienen definidos desde fuera (del campo de las ciencias sociales, por ejemplo) o de campos de mayor estructuración, y ya refiriéndonos específicamente al campo profesional de Ciencias de la Educación, éste “siempre conservará su carácter de inferioridad respecto de los campos profesionales tradicionales y más antiguos”, lo que conlleva incluso a conformar un campo intelectual precario. 

Refiriéndose al campo profesional, pero delimitándolo ya a la docencia, especialmente referida al Profesorado, Montero lo percibe como “un cruce de caminos y miradas cuya dinámica exige constantemente esfuerzos de síntesis”, e incluye miradas que nos permite ver y ampliar los significados de la profesionalización. En un intento de sistematización, considera que el campo ha sido abordado históricamente desde diferentes ángulos. Dentro de lo que constituye el campo profesional, la profesión es vista: 

  • desde la mirada sociológica y los enfoques teóricos que la configuran, a través de constructos como feminización, proletarización, carrera docente plana, intensificación, poder. 
  • desde la sociología del conocimiento, focalizando el problema en la construcción del conocimiento y la autonomía profesional a través de la dialéctica entre la racionalidad técnica y la racionalidad práctica y crítica, y en consecuencia, de la visión de los profesores como técnicos o como profesionales reflexivos 
  • desde las diversas concepciones del desarrollo profesional, que se focalizan en los estudios sobre ciclos de vida, preocupaciones, necesidades de formación, malestar docente, entre otros. 
  • desde el propio campo de la enseñanza y la formación del profesorado - síntesis de las diferentes miradas - que sitúan el conjunto de contribuciones realizadas al amparo del marco amplio del paradigma del pensamiento y conocimiento de profesores, y particularmente, las referidas al conocimiento práctico y al conocimiento didáctico del contenido. 

En relación al campo profesional las investigaciones son reducidas, y deben considerarse según las líneas de referencia, y según sean las asignaciones de sentido que se desprenden de este concepto. 

En un estudio realizado por Tony Becher, se intenta corroborar las formas de organización de la vida profesional con las tareas intelectuales que desempeñan los grupos particulares de académicos. En la investigación se traza un mapa del territorio y una caracterización de las tribus que integran diferentes campos del conocimiento, seleccionados deliberadamente y referidos a las ciencias puras, la ciencia aplicada y las ciencias sociales, en un total de doce disciplinas. 

El interés de esta investigación radica, entre algunos aspectos de suma importancia, en el modo de recoger y analizar los datos. Básicamente el estudio se basa en los testimonios y entrevistas individuales a investigadores y académicos considerados “expertos” sobre la base de cinco categorías: características de la disciplina, cuestiones epistemológicas, modelos de carrera, reconocimiento profesional y actividad profesional

Una de las conclusiones provisorias del estudio afirma que las disciplinas tienen, a pesar de los cambios temporales y contextuales, identidades reconocibles y atributos culturales particulares, y que los individuos que se desempeñan dentro de los campos disciplinares lo hacen según diferentes indicadores que permiten hablar de sentimientos de pertenencia a la cultura disciplinar. Queda claro que, si bien no se habla de campos profesionales sino de campos disciplinares (develados a partir de territorios y de tribus), los aportes de este enfoque son significativos. 

Habrá que suponer entonces una relación compleja y de fuerte implicación entre las diferentes relaciones que interactúan en el campo profesional : el campo de conocimiento científico y disciplinar ( disponible en su sentido más amplio y que permite hablar de “la identidad” de una ciencia o de una disciplina) ; el campo marcado por la coyuntura socio histórica e institucional ( y en el que interactúan intereses, sectores, condiciones de profesionalidad, posiciones y grados de especialización que hacen al campo profesional en sí) ; el campo social ( conformado por el conjunto de necesidades, requerimientos o demandas surgidas de diversos sectores sociales) y el campo estrictamente laboral- profesional (definido por los modelos profesionales, las prácticas específicas, los trayectos de socialización profesional, la formación inicial, los estilos de desempeño y la profesionalización entre otros).