5. mar., 2017

Texto

EL CONTEXTO SOCIAL, CULTURAL E INSTITUCIONAL DEL EJERCICIO PROFESIONAL EDUCATIVO

Se entiende por contexto no sólo aquello que da marco espacial o institucional a la práctica profesional, sino también a la dimensión antropológica, funcional y organizativa que da sentido a la intervención del profesor o del Educador y que permite hablar de una cultura profesional en la cual “anida” su práctica.

En su sentido etimológico, el contexto alude al “entrelazamiento”, a un “todo que da coherencia a sus partes”, en el que se incluye “una relación cualitativa entre un mínimo de dos entidades analíticas en un único proceso”, perspectiva que desde la Psicología Cultural y, fundamentalmente desde la Psicología de corte Socio- cultural, permite advertir una nueva dimensión del contexto, ampliamente superadora de la visión dualista del “dentro” y del “fuera” de la mente que tan bien ejemplificara Bateson. 

Desde esta perspectiva, el contexto se asocia al concepto de cultura laboral, profesional, institucional y a uno de los constructos que más ilumina esta línea de investigación que se aborda: el imaginario- representación, como sustento de toda cultura “que matiza, tiñe y altera la relación que cada sujeto tiene con la institución, con los otros y con el trabajo específico” (Bateson) 

Frigerio define a la cultura institucional como aquella “cualidad relativamente estable que resulta de las políticas que afectan a la institución y de las prácticas de los miembros de un establecimiento. Es el modo en que ambas son percibidas por estos últimos, dando un marco de referencia para la comprensión de las situaciones, orientando e influenciando las decisiones y actividades de todos aquellos que actúan en ella”.

Popkewitz considera, en la profesión docente, tres niveles contextuales

  1. el contexto propiamente pedagógico (“formado por las prácticas cotidianas de clase, que completan el transcurrir de la vida dentro de los centros”); 
  2. el contexto profesional (conformado por “un modelo de comportamiento profesional arropado por ideologías y conocimientos que legitiman sus prácticas, condensado por lo general en un tipo de saber técnico”) 
  3. el contexto sociocultural (“que proporciona valores y contenidos considerados como “valiosos”). 

Se incluyen en este ámbito (social, laboral e institucional) las expectativas sobre la inserción profesional, el conocimiento de la cultura laboral y sus exigencias, así como también las condiciones específicas relacionadas con la inserción profesional y las valoraciones que se hacen al respecto de la perspectiva laboral, tanto actual como prospectiva. 

El cambio cualitativo que afecta “al texto y al contexto de la enseñanza” (González Soto) hace más complejo el ejercicio profesional del Graduado en Ciencias de la Educación, de modo tal que se impone indagar, además, acerca de la falta de consenso social sobre las demandas al respecto sobre su práctica, sobre los cambios y persistencias en la valoración social, sobre las condiciones laborales tanto objetivas como las construidas subjetivamente o por influencia externa, las fuentes de tensión externa y las transformaciones apreciadas y percibidas en el contexto socio- laboral e institucional.