16. mar., 2017

Texto

2.1. Modelos didácticos bajo la modalidad Blended Learning.

Al hablar de modelos didácticos bajo la modalidad semi-presencial es necesario destacar que hasta el momento no existe un modelo definido y universal al respecto para gestionar ambas modalidades (presencial y virtual). 

En un principio se manejó con claridad la modalidad presencial, luego aparecen modelos en los que se incluye la modalidad virtual, específicamente la aparición de los entornos virtuales, y, a partir de ahí, diversos autores presentaron sus modelos entre ellos: SENA (2009), Gairín y Monereo (2005), Angelozzi (2007), y Salinas, Gallardo, Escandell y Torrandel (2007). Más tarde surge el modelo centrado en la Educación a distancia, presentado por Pozzo y Dobboletta. (2009). Ahora queda la tarea de investigar los modelos o los lineamientos para trabajar bajo la figura de la semi-presencialidad con la implementación de entornos virtuales.

Si bien es cierto que Peñalosa (2010) sostiene que «el aprendizaje mixto (Blended Learning) ha sido objeto de análisis en los últimos años por parte de especialistas del campo educativo», tales como Aretio (2004), Cabero et al (2004), Henríquez (2006) entre otros, cada uno lo ha hecho desde un contexto o planteamiento diferente. 

Henríquez (2006), precisa que todo curso bajo la modalidad híbrida debe partir de un diseño pedagógico, el cual debe estar circunscrito en un modelo didáctico, también debe precisar de un diseño tecnológico versado en el software de red a utilizar, y por último un diseño institucional, centrado en las características de la organización, 

Este planteamiento tiene su base en los componentes que plantea Salinas (2004): (a) Comunicación mediada por ordenador (componente tecnológico); (b) Medios didácticos; (c) Flexibilidad (elementos del aprendizaje abierto); (d) Entorno organizativo (componente institucional); y (e) Aprendizaje y tutoría (componente didáctico)

De lo anterior, Salinas et al (2005) establece tres dimensiones (dimensión organizativa, dimensión pedagógica y dimensión tecnológica), buscando la relación de unos con otros, es decir, para ellos algunos componentes forman parte de diversas dimensiones, quedando de la siguiente manera:

Dimensión organizativa: La cual es definida por Salinas, como la dimensión «(...) que debe englobar todos aquellos aspectos que puedan posibilitar las organizaciones tradicionales de enseñanza- aprendizaje organizados de forma que sean capaces de adaptarse a las necesidades y requerimientos que plantean los alumnos». 

De acuerdo a lo anterior se presentan los componentes que conforman la dimensión de acuerdo a los mismos autores: grado de virtualización de las estructuras y funciones de la universidad, modalidad formativa, nivel de dependencia entre la universidad y la experiencia formativa, destinatarios de la formación, financiación del proyecto, tipo de alianza entre el proyecto formativo y otras instituciones, nivel de flexibilidad espacial y/ o temporal, estrategia institucional para integrar las TIC en la universidad, carácter de la institución, tipología de cursos, modalidad de distribución de los materiales didácticos, infraestructura tecnológica y número de cursos ofrecidos online.(p.4)

Dimensión pedagógica: Se basa específicamente en el modelo didáctico sobre el cual se debe desarrollar el curso de formación, así mismo se consideran la orientación de las actividades, el marco de flexibilidad de las mismas, la comunicación, la evaluación, entre otras, siendo los componentes de la dimensión: tipos de comunicación, infraestructura tecnológica, modalidad de distribución del material didáctico, grado de virtualización de las estructuras y funciones de la universidad, modalidad formativa, rol del estudiante y del profesor, flexibilidad al tiempo, lugar y ritmo de estudio, nivel de dependencia entre la universidad y la experiencia formativa, tipología de cursos, financiación del proyecto, destinatarios de la formación y tipo de evaluación del aprendizaje.

Dimensión tecnológica: Para Salinas, «...el componente tecnológico se debe asociar al sistema de comunicación mediada por ordenador, basada en la premisa del sistema de comunicación, el sistema de recursos compartidos y el sistema de apoyo específico a la actividad del grupo». En pocas palabras, al referirnos a la dimensión tecnológica, se puede decir que nos referimos concretamente a los medios educativos implicados en los entornos de formación. 

(1) Estas ideas forman parte de una aportación realizada por Ramírez,C. y González, A.P. con el título MODELO DE ACCIÓN DOCENTE CON MEDIOS INFORMÁTICOS, enla Revista PIXEL-BIT. No 40 Enero 2012 - pp.151-170