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23. mar., 2017

APUNTES  DE DIDÁCTICA (3)

LA DIDACTICA:  Evolución (2)

El eje argumental de la preocupación por la enseñanza se centra en la instrucción y, más concretamente, en el modo de presentarla. Esa preocupación se va a traducir en diversas plasmaciones, como las de:

  • QUINTILIANO (35-100), que en su "De Institucione Oratoria" recoge un proceder didáctico . 
  • S. AGUSTIN (354-430). Su "De Magistro" puede considerase un trabajo de didáctica racional . 
  • S. ISIDORO (560-636), cuyas "Etimologías" fundamentarán la didáctica de los contenidos.
  • LUIS VIVES (1492-1540), que significa una ruptura con el modelo formalista escolástico y HUARTE DE S. JUAN (1530-1591), apuntan hacia una didáctica diferencial.
  • RATKE, con su "Aphorismi didactici praecipui" (1613) y COMENIO, con su "Didáctica Magna" (1657) darán sentido pedagógico a la Didáctica e iniciarán su surgimiento.

Decíamos que todas estas reflexiones acerca del fenómeno educativo tienen un claro sentido instruccional. Además, reflejan inquietudes aplicativas, normativas, más que teóricas o descriptivas. Este periodo de construcción de la Didáctica arranca con un carácter artístico y concluye con una sistematización, que será la primera dentro del ámbito pedagógico.

El primer sistema didáctico, regido por lo metodológico, es de Comenio. Ese criterio va a provocar que durante mucho tiempo la Didáctica sea contemplada como el método de enseñar.

Comenio va a propiciar el surgimiento de otras "constantes" en la configuración de la Didáctica:

  • La distinción entre lo general, presente en su "Didáctica Magna" y en la configuración de su modelo didáctico y lo específico, esto es, las metodologías relativas a la enseñanza de las ciencias, las artes, la consecución de hábitos, etc., cuya máxima expresión será su obra "Janua Linguarum", destinada precisamente a la enseñanza de idiomas.
  • El estudio del docente y la visión integral del educando.
  • Los recursos didácticos, con base en el principio de intuición y cuyo ejemplo más claro será su obra "Orbis Sensualium Pictus".
  • La superposición entre Pedagogía y Didáctica

La obra de Comenio, vinculada al resto de aportaciones apuntadas y, muy especialmente a autores como Ratke, Bodino o Descartes, ayuda a superar la concepción literaria presente en la etimología del término Didáctica y su reducción a un arte de adoctrinamiento o de ayuda a la memorización (integración de contenidos culturales con carácter “cuasidogmático”).

De todos modos la Didáctica en Comenio es instrumental y metodológica, es medio para la consecución de fines educativos. El método va a erigirse en dimensión indiscutible de la Didáctica desde entonces, por más que actualmente haya adquirido una connotación más mediadora y dependiente, fundamentalmente de los procesos cognitivos discentes.

Con ROUSSEAU (1712-1778) la Didáctica derivará hacia la individualización de la enseñanza, hacia el funcionalismo y el paidocentrismo. Sus ideas, junto con las de PESTALOZZI (1746-1827) o FROëBEL (1782-1852), entre otros, fundamentalmente las relativas a los principios de intuición, gradación, aplicación y actividad lúdica, incidirán con fuerza en la Didáctica contemporánea.

HERBART (1776-1811), al establecer las bases para la construcción científica de la Pedagogía, reubicará la Didáctica, como parte de aquella, en su dimensión instructiva. Su fin será "la construcción del espíritu" y su eficacia vendrá dada por la aplicación de los pasos formales del proceso: claridad, asociación, sistema y método (que permite el dominio mediante la aplicación práctica). ZILLER Y REIN y especialmente WILLMAN (1829-1920) seguirán esa misma línea, reforzando el papel del profesor.

En todos estos autores es la Pedagogía el dominio científico con carácter autónomo, entroncada en la Filosofía, que la servirá de marco, dado su carácter de ciencia del espíritu. Esta relación de pertenencia será defendida más tarde por autores como GENTILE (1875-1944), LOMBARDO-RADICE (1879-1938), DILTHEY (1833-1911), NATORP (1854-1924) o SPRANGER (1882-1963), entre otros.   

Otros autores buscarán, a la vez, el estudio de la educación como fenómeno objeto de análisis empírico y positivo, por ejemplo: BAIN (1818-1903), BINET (1857-1911), BUYSE (1889-1935), DEMOOR Y JONCKEERE (1925), LAY (1862-1926) o MEUMANN (1862-1915).

Unos y otros señalan una confrontación antinómica que se mantendrá y que es preciso superar en base a la complementariedad, pues el método no puede ser un criterio con sustantividad suficiente para que él sólo pueda causar una división científica. Una postura basada en la concepción heurística (empírica y etnográfica) y que no desestime la vertiente metadidáctica lograría con facilidad esa complementación que decíamos.