24. mar., 2017

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APUNTES  DE DIDÁCTICA (4):  LA DIDACTICA:  Evolución (3)

Los comienzos del siglo XX se van a caracterizar por el pluralismo o diversidad didáctica, al irrumpir con fuerza propuestas basadas en conocimientos provenientes de ciencias como la Psicología, Sociología, Medicina, etc.. Su carácter contrapuesto no facilitará la necesaria confluencia de todas sus aportaciones y cada una seguirá su propio decurso, así, encontramos vías psicologicistas, sociologistas, etc.

De todas ellas quizá sean las transposiciones psicológicas las que más han arraigado en la Didáctica, aportando propuestas concretas, relegadoras, en general, de métodos, contenidos y docentes y olvidando la construcción y justificación teórica. En general, también, parten de una concepción psicológica, que trasladan a una situación de enseñanza-aprendizaje con una preocupación operativa, normativa. 

Quizá las líneas más importantes de este movimiento sean éstas:

  • Desde la Psicología: Conductismo y conexionismo (Pavlov, Watson, Guthrie. Thorndike, Skinner, Miller... Lewin, Tolman, Hobart, Mowrer, Osgood...), Pedagogía operatoria (Piaget, Inhelder, Aebli, Furth, Scwebel, Raph, Coll. Moreno, Sastre...), la teoría de estructuras cognitivas (Witkin, Bruner, Ausubel, Hirst...)
  • Desde la Filosofía: El Personalismo (Mounier. Stefanini, Faure, García Hoz...)
  • Desde la Pedagogía: El operativismo y funcionalismo didácticos (Dewey, Ferrière, Claparède...)Desde la Sociología: El sociologismo (Cousinet, Kerschensteiner, Blonskij, Makarenko...), la Pedagogía Institucional (Oury, Vazquez, Lobrot,...) o la Sociodidáctica (Bernstein, Young, Whitty, Apple...)
  • Desde la Teoría de la Información y la Teoría General de Sistemas: La concepción Sistémica (Shannon, Landa, Miller, Bertalanfy, Sanvicens, von Cube, Beaucham, ...)
  • Desde la Teoría de la Comunicación: concepciones como las de Berlo o Rodríguez Diéguez.

Los ejemplos, insuficientes y deficitarios, pueden servir sin embargo para justificar esa diversidad que apuntábamos. Sobre algunos de ellos habremos de volver más adelante.

En el estado actual de la Didáctica confluyen otras corrientes y experiencias que, dadas sus especiales connotaciones, es preciso considerar aparte. Nos referimos en concreto a los movimientos "aplicativo", tecnológico y curricular.

El carácter aplicativo de la Didáctica se ha mostrado con cierta fuerza en todos los momentos históricos de la Didáctica, pero cobra carta de naturaleza a través del cambio metodológico defendido por el movimiento de la Escuela Nueva, desde Abbotsholme (1889) hasta los "Movimientos de Renovación Pedagógica" de nuestros días. Ese cambio se muestra en la sustitución de la metodología verbal e intuitiva centrada en el docente por otra fundamentalmente activa desde la consideración discente. Es un movimiento que ha calado fuertemente en la Didáctica y que sirve de origen y apoyo a la instauración de toda la corriente de innovación, renovación y cambio en la enseñanza.

Por otra parte, la línea didáctica que, apoyada en el conductismo y conexionismo, surge a comienzos del siglo, unida al eficientismo taylorista, arropada por un positivismo en plena vigencia y por el desarrollo de la Teoría de la Información, Teoría General de Sistemas y por los avances de la técnica, va a eclosionar en un movimiento caracterizado por el énfasis que pone en el carácter tecnológico de la mediación didáctica. "La Didáctica -apunta Titone-, en su sentido más amplio, en cuanto trata de regular el proceso instructivo de formación intelectual, es una metodología de la instrucción; pero en su más estricta acepción es también una tecnología de la enseñanza, o sea, una especificación ulteriormente concretada de la metodología pedagógica". Su actualidad y vigencia nos pueden permitir no entrar en detalles, pues podríamos perder el hilo conductor de esta primera aproximación al hecho didáctico. La importancia que cobra esta perspectiva en la Didáctica ha hecho desbordar la consideración motivacional o de ayuda a que se había limitado, aportando un enfoque operativo y sistemático, dirigido tanto a la construcción del currículum como al diseño, desarrollo y control de la enseñanza-aprendizaje. 

Parece claro que el "corpus" didáctico no puede entenderse como acabado. Tanto su génesis como su desarrollo han generado unas perspectivas tan abiertas, flexibles y dinámicas que las alternativas se muestran en constante flujo, de tal modo que parece imposible abarcarlas y aún más cerrarlas en una sola perspectiva de análisis.