30. mar., 2017

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(5) LA EVALUACIÓN: ALGO MÁS QUE UNA COMPROBACIÓN: Estándares y SUS CRITERIOS (Cont.)

 LA PROPIEDAD O LA LEGITIMACIÓN COMO CRITERIO 

Los estándares de propiedad requieren que las evaluaciones se lleven a cabo legal, éticamente y con el debido respeto hacia el bienestar de los evaluados y los clientes de las evaluaciones” (Comité Conjunto 2001: 43), están plasmadas con la idea de proteger a las personas implicadas de los abusos y tratando de proteger sus derechos y para que los evaluadores actúen “cumpliendo las leyes relacionadas con cuestiones como la privacidad, la libertad de información y la protección de las personas” (Comite Conjunto, 1998: 34)  

Programas (Comité Conjunto, 1998)

 

Docentes (Comité Conjunto, 2001)

P 1.- “Orientación hacia el servicio: Las evaluaciones deberían diseñarse para ayudar a las organizaciones a atender y responder con eficacia a las necesidades de toda la variedad de participantes destinatarios” (p. 88).

 

P 1.- Orientación al servicio: Las evaluaciones de los educadores deberían promover principios pedagógicos bien fundamentados, el cumplimiento de los fines institucionales y el cumplimiento eficaz de las responsabilidades profesionales con el fin de que se cubran las necesidades educativas de los alumnos, la comunidad y la sociedad” (p. 44).

P 2.- “Acuerdos formales: Las obligaciones de las partes formales de una evaluación (¿qué debe hacerse, cómo, por parte de quién, cuándo) deberían ser acordadas y redactadas, de manera que las partes estén obligadas a adherirse a todas las condiciones del acuerdo o negociarlo formalmente” (p. 90). 

 

P 2.- “Orientaciones formales de la evaluación: Las orientaciones de la evaluación del personal deberían registrarse y ofrecerse a los empleados en las declaraciones políticas, convenios negociados y/o manuales de evaluación del personal, con el fin de que las evaluaciones sean consistentes, equitativas y de acuerdo con las leyes y códigos éticos correspondientes” (p.50).

 

P 3.- “Derechos de las personas: Las evaluaciones deberían diseñarse y llevarse a cabo respetando y protegiendo los derechos y el bienestar de las personas” (p. 94).

 

 

P 4.- “ Relaciones humanas: Las evaluaciones deberían respetar la dignidad y el valor de las personas en sus interacciones con otras personas relacionadas con la evaluación, de manera que los participantes no estén amenazados ni resulten dañados” (p. 97). 

 

P 5.- “Interacciones con los evaluados:  La evaluación debería tratar a los evaluados de una forma profesional, considerada y cortés para que su autoestima, motivación, reputación profesional, actuación y actitud hacia la evaluación del personal sea mejorada o al menos no se deteriore innecesariamente” (p. 64) 

P 5. “Evaluación completa y justa: La evaluación debería ser completa y justa en su examen y registro de los puntos fuertes y débiles del programa evaluado, de manera que se puedan desarrollarse los puntos fuertes y atender a las áreas problemáticas” (p. 100)

 

 

P 6.- “Revelación de los resultados”: Las partes formales de la evaluación deberían asegurarse de que la totalidad  de los resultados de la evaluación, teniendo en cuenta las limitaciones pertinentes, resulten accesibles a las personas afectadas por la evaluación y a cualquier otra con derecho legal reconocido a recibir los resultados” (p. 102).

P 4.- “Acceso a informes de evaluación de personal: El acceso a los informes de evaluación de personal debería estar restringido a las personas con necesidad legítima de revisar y utilizar los informes para que se asegure un uso apropiado de la información” (p.59)

P 7.- “Conflicto de intereses: Los conflictos de intereses deberían afrontarse abiertamente y de modo honesto, de modo que no se comprometan los procesos y los resultados de la evaluación” (p. 105).

P 3.- “Conflicto de intereses: Los conflicto de intereses deberían detectarse y tratarse abierta y honestamente con el fin de que no comprometan el proceso y los resultados de la evaluación” (p. 55).

 

P 8.- “Responsabilidad fiscal: La disposición y el gasto de recursos, por parte del evaluador, debería llevarse a cabo mediante procedimientos de rendición de cuentas acertados, y además de ser prudente y éticamente responsable, de manera que los gastos sean apropiados y se responda de ellos” (p.108).

 

 

En definitiva, los estándares y sus criterios suponen un instrumento de reflexión y una guía de trabajo para la evaluación de programas, de proyectos de acción, de intervención o de dirección, de materiales educativos o, igualmente interesantes, para la evaluación del personal formados e, incluso, de otro personal al servicio de la formación, pero nunca han de ser los únicos criterios con los que evaluar, sobre todo desde nuestra posición, puesto que defendemos que se ha de evaluar para mejorar, no para medir