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6. abr., 2017

LAS TIC Y LA FORMACIÓN (5): Apuntes para la acción (cont.)

Con lo visto hasta aquí se nos dibuja un panorama en el que los profesores y formadores deben dejar de ser unos oradores o instructores para convertirse en asesores y mediadores del proceso de enseñanza y aprendizaje, a la vez se hace preciso que, para que las TIC tengan el impacto que la sociedad requiere sea necesario contar con centros con “e-madurez” y con profesorado con “e-conocimiento”, dispuestos a la innovación. A la vez es preciso integrar las TIC en los currículos oficiales y en los procesos de evaluación. 

Caminamos hacia la Sociedad de la Información y el Conocimiento (SIC) y esa sociedad requiere desarrollar la capacidad de llevar a cabo aprendizajes de diversa naturaleza a lo largo de nuestras vidas y de adaptarse rápida y eficazmente a situaciones sociales, laborales y económicas cambiantes. O, de otro modo, estamos ante un nuevo panorama educativo que necesita: 

•Una actualización permanente de los conocimientos, habilidades y criterios (aprendizaje a lo largo de la vida). 

•Una mayor relevancia del dominio de los procesos y estrategias cognitivas y metacognitivas frente al de los contenidos (aprender a aprender). 

•Un cambio en el concepto de alfabetización que contemple nuevos campos, como el de la comunicación mediada, el multimedia en red o las nuevas pantallas. 

•Una evolución desde el aprendizaje individual hacia el aprendizaje en grupo y luego hacia el aprendizaje en comunidad, donde el conocimiento se construya socialmente. 

•Una modificación de los papeles de profesores o formadores y de los alumnos. 

•Un alumno que deje de ser un mero acumulador o reproductor de conocimientos y que pueda llegar a ser un usuario inteligente y crítico de la información,. 

•Unos profesores formados y con confianza en las TIC , que sean capaces de utilizarlas más allá de reforzar su práctica tradicional 

•Unos centros educativos flexibles,capaces de generar nuevas formas de organización y unos sistemas de formación que garanticen el acceso al aprendizaje electrónico.

En definitiva, "el desafío es utilizar la tecnología de la información para crear en nuestras escuelas un entorno que propicie el desarrollo de individuos para que tengan la capacidad y la inclinación para utilizar los vastos recursos de la tecnología de la información en su propio y continuado crecimiento intelectual y expansión de habilidades. Las escuelas deben convertirse en lugares donde sea normal ver personas comprometidas en su propio aprendizaje." (Bosco, 2005).