17. abr., 2017

Texto

Aprendizajes para el tratamiento de información en la sociedad del conocimiento  (2)

Es crucial que las políticas educativas asuman la necesidad de educar a la población en el uso de estas tecnologías más allá de una visión economicista centrada en la conveniencia de cualificar a la mano de obra en el contexto económico productivo resultante de la globalización. Se trata, pensamos, de utilizar la formación en TIC para sentar las bases de la construcción de una ciudadanía democrática, una interpretación de las alfabetizaciones en nuevas tecnologías que además de poner el énfasis en su dimensión instrumental, también contemple los aspectos cognitivos, actitudinales y axiológicos de las mismas. En el tiempo presente, ser alfabeto implica «construirse una identidad digital como ciudadano autónomo, culto y con valores democráticos» (Area y Pessoa, 2012: 18). 

Actualmente la mayor parte de la información se construye y se comunica a través de los entornos tecnológicos. El conocimiento está distribuido socialmente y transmitido por múltiples vías. Para acceder a la información, utilizarla, producir conocimiento propio, se exige en proporción creciente y ya casi dominante el dominio de lenguajes representacionales propios (hipertexto, lenguaje audiovisual, gráfico...) en soportes relativamente novedosos (pantalla) y basados en tecnologías digitales (ordenadores, Internet, telefonía móvil...). Los parámetros de consideración de qué se entendía por persona alfabetizada en la sociedad industrial, leer y escribir, no son suficientes en la sociedad del conocimiento. Hoy es imposible tener esta visión limitada de la alfabetización pues con ella solo se garantiza la utilización de una parte de la información, básicamente la disponible en libros y material impreso. Fuera queda un ingente volumen de datos cuyo acceso, tratamiento, comprensión y eventual transformación requiere el dominio de otros códigos, formas expresivas y medios de representación. 

Las alfabetizaciones audiovisual, informacional y tecnológica o digital, en buena medida están llamadas a cubrir esas necesidades; en nuestro caso, además, constituyen el primer objeto de estudio en este apartado. ¿Qué habilidades y conocimientos concretos hay que dominar?, ¿qué actitudes se han de desarrollar en relación con el uso de los nuevos medios? En el ámbito de la educación escolar, la alfabetización en las nuevas tecnologías da lugar a la formulación del concepto de competencia informacional y digital y su concreción, en el caso concreto del currículo oficial español para la enseñanza secundaria, en el de competencia en TICD. De esto nos ocupamos en el segundo subapartado, especialmente de su definición, reconocimiento de dimensiones y descripción, con particular atención a las circunstancias de recepción que presenta en las enseñanzas de historia en bachillerato en las que desarrollamos la investigación. 

 

ACOSTA BARROS y GONZÁLEZ SOTO. 2014