Blog

19. abr., 2017

Aprendizajes para el tratamiento de información en la sociedad del conocimiento  (4)

La alfabetización en comunicación mediática 

La alfabetización en comunicación mediática se justifica a partir de la necesidad de cualquier ciudadano de discernir el significado de los mensajes emitidos por los medios de comunicación audiovisuales, aunque en una formulación más amplia incluye también las dimensiones de creación y producción, no sólo las de comprensión e interpretación. Parte esta alfabetización de la consideración de la imagen y/o sonido integrados en determinados mensajes de significación cultural como formas de expresión asociadas a un lenguaje cuyos elementos y sintaxis son merecedores de conocimiento, entre otras razones, para hacer un consumo crítico de la televisión, el cine o la publicidad (Area, Gros y Marzal, 2008: 63 y 65-67). 

La alfabetización en comunicación mediática, también denominada alfabetización audiovisual o en inglés Media Literacy, ha sido definida por diversas instancias. Destacamos las aportadas por la UNESCO (Declaración de Grunwald, 1982) y la Unión Europea (Directiva Europea sobre Servicios Audiovisuales, 2007/65/EC). Esta última define la alfabetización casi exclusivamente desde la perspectiva comprensiva y de consumo, aquella que «abarca las habilidades, los conocimientos y las capacidades de comprensión que permiten a los consumidores utilizar con eficacia y seguridad los medios» (tomada de Vivancos, 2008: 33). Más ambiciosa es la que aporta desde la investigación Ferrés (2007), como «la capacidad del individuo para interpretar y analizar, desde la reflexión crítica, las imágenes y los mensajes audiovisuales y para expresarse con una mínima corrección en el ámbito comunicativo», y añade el mismo autor que «está relacionada con el conocimiento de los medios de comunicación y con el uso básico de las tecnologías multimedia necesarias para producirla». Implica no solamente la dimensión interpretativa sino también la productiva y la comunicativa a iniciativa del aprendiz”

Desde finales de los años setenta se extendió el interés educativo por la alfabetización audiovisual, principalmente en los países anglosajones. Adoptó esta orientación pedagógica distintas denominaciones: educación en medios, alfabetización audiovisual, pedagogía de la imagen, etc. Su principal aportación fue, sin duda, romper la perspectiva academicista de la cultura centrada casi exclusivamente en los contenidos recogidos en los libros para abrirla a los mensajes y las formas de expresión propias de la comunicación audiovisual. 

Los enfoques seguidos para abordar desde la formación escolar la alfabetización audiovisual han sido diversos (Area, 2004; Area, Gros y Marzal, 2008): 

  • Gramaticalista o de enseñanza del lenguaje audiovisual. Se centra en la enseñanza de la sintaxis y la semántica del lenguaje audiovisual, o sea, saber leer las imágenes y dominar los formatos del sistema simbólico icónico. 
  • Centrado en la tecnología o dimensiones técnico-materiales de los medios de comunicación. Se orienta a la enseñanza del uso de los aparatos y medios audiovisuales. Se enfoca, por tanto, a que los estudiantes adquieran conocimientos y habilidades propias de técnicos en imagen y sonido. Tiene una orientación casi exclusivamente instrumental ajena a las ciencias sociales. 
  • Socioideológico de análisis de los contenidos y mensajes de los medios. No se centra en el lenguaje ni en el uso de los medios sino en los mensajes que se emiten a través de los mass media. Sitúa al estudiante en el papel de analista de la comunicación. Sin duda este enfoque es interesante en el ámbito de la didáctica de las ciencias sociales, mas no repara en la potencialidad creativa y comunicativa del propio estudiante a partir del dominio de las habilidades expresivas de los medios.