21. abr., 2017

Texto

Aprendizajes para el tratamiento de información en la sociedad del conocimiento  (6): La alfabetización tecnológica o digital 

La llegada de la informática marca el reconocimiento de una alfabetización vinculada a ella, conocida originariamente como alfabetización en informática, hoy es más apropiado referirse a ella con términos como alfabetización tecnológica y alfabetización digital. El elemento determinante aquí no fue tanto la aparición de un lenguaje de comunicación relativamente novedoso, como sucedió con la alfabetización audiovisual, o una necesidad vinculada con el tratamiento de la información en nuevos soportes y lenguajes, caso de Alfin, sino la aparición de un medio tecnológico, el ordenador, y la oportunidad de aprender sobre él (Computer Literacy). 

El centro de interés inicial en el ámbito escolar se puso en la adquisición de las habilidades instrumentales propias de la informática, básicamente las vinculadas con el uso de los ordenadores, otros elementos de hardware y software. Ilustrativa de esta interpretación casi exclusivamente reducida al funcionamiento técnico del medio, tecnocéntrica, es la definición que de alfabetización informática hizo Morgan a finales de los noventa (en Gros y Contreras, 2006) y que compartimos:

 «Alfabetización informática significa tomar el control de tu ordenador y no dejar que este te controle a ti. Eres usuario competente cuando sientes que puedes decirle al ordenador lo que tiene que hacer y no al revés. No es necesariamente saber qué botón presionar, pero sí conocer la diferencia entre un procesador de textos y un editor de textos, entre una hoja de cálculo y un programa de bases de datos, o entre un disco duro local y un servidor de archivos en red [...]. Resumiendo, alfabetización informática es saber lo que un ordenador puede y no puede hacer». 

Lamentablemente la descripción anterior, lógica en los momentos iniciales de uso de la tecnología digital en el ámbito escolar, sigue correspondiéndose hoy día con el enfoque de integración de las competencias en TIC en la enseñanza que se sigue en determinadas instituciones y que se promueve todavía desde ciertas prácticas docentes. Afortunadamente esta visión está en retroceso. Hoy es opinión dominante, sin duda desde el punto de vista académico, considerar que los conocimientos instrumentales siguen siendo valiosos y necesarios pero que no son suficientes ni deben articular el enfoque formativo que en relación con el uso de las TIC se necesita actualmente en la escuela. La irrupción de la Web 2.0 desplazó definitivamente el centro de interés hacia el desarrollo de habilidades y la adquisición de conocimientos relacionados con el uso inteligente de las TIC en los procesos de búsqueda, análisis, selección y comunicación de datos para que el estudiante transforme la información tratada en conocimiento (Area, Gros y Marzal, 2008: 68).

Esta reformulación de la alfabetización digital al servicio del tratamiento de la información y la producción de conocimiento tiene amplia recepción en las definiciones que hoy recibe el concepto. No es concebible referirnos a competencia digital y limitarnos a las habilidades de manipulación del hardware o del software o de análisis y desarrollo del particular lenguaje que acompaña a sus producciones (multimedia, hipertexto, audiovisual, etc.). La competencia digital de un ciudadano del siglo XXI requiere de este conocimiento, cierto, pero también mucho más.