29. abr., 2017

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HISTORIA DE LA COMUTACIÓN (3)

Historia de la computadora, desde el ábaco  hasta el procesamiento en paralelo (3)

Babbage  

Mientras Tomas de Colmar estaba desarrollando la  calculadora de escritorio, una serie de desarrollos muy notables en las  computadoras comenzó en Cambridge, Inglaterra, debido a Charles Babagge.  Babbage comprendió (1812) que muchos cómputos largos, sobre todo aquellos  necesarios para preparar tablas matemáticas, consistían en operaciones rutinarias que se repetían regularmente; a partir de esto él conjeturó que  debería ser posible hacer estas operaciones automáticamente. 

Babbage empezó a  diseñar una máquina calculadora mecánica automática que  llamó el "motor diferencial," y para 1822 había construido un  modelo pequeño en funcionamiento para propósitos de demostración. Con la  ayuda financiera del gobierno británico, Babbage empezó la construcción de un  "motor diferencial" a gran escala en 1823. Se pretendía que fuera  impulsado por vapor; totalmente automático, e incluso que imprimiera las  tablas resultantes; y sería "ordenado" por un programa de  instrucciones fijas.   

El motor diferencial, aunque de flexibilidad y  pertinencia limitadas, era, conceptualmente, un gran adelanto. Babbage  continuó trabajando en él durante 10 años, pero en 1833 perdió interés por  tener una "idea mejor"--la construcción de lo que hoy se describiría como una computadora digital mecánica automática de propósito general,  controlada totalmente por un programa.

Babbage llamó a su máquina el  "motor analítico". Los planes para el  motor analítico especificaban una computadora decimal paralela que operaba  en números (palabras) de 50 dígitos decimales con una capacidad del almacenamiento (memoria) de 1,000 de tales números. Las operaciones en funcionamiento incluirían todo lo que una computadora moderna de propósito  general necesitaría, incluso la tan importante capacidad de "traslado del mando condicional" que permitiría ejecutar las instrucciones en  cualquier orden, no sólo en una sucesión numérica. El artefacto analítico  usaba una tarjeta perforada (similar en eso a las usadas en el telar de Jacquard), qué sería leída en la máquina por cualquiera de varias estaciones  de lectura. La máquina fue diseñada para operar automáticamente, a través del  poder del vapor, y requeriría a un solo sirviente.   

Las computadoras de Babbage jamás fueron completadas. Existieron varias razones para su fracaso, la mayoría  frecuentemente asociadas a la falta de técnicas de maquinaria de precisión en  el momento. Otra conjetura al respecto es que Babbage estaba trabajando en la  solución de un problema que pocas personas en 1840 necesitaban resolver urgentemente.   

Después de Babbage, habría una pérdida temporal de  interés en las computadoras digitales automáticas. Pero entre 1850 y 1900 se  hicieron grandes adelantos en las físicas matemáticas, y se llegó a  comprender que los fenómenos dinámicos más notables pueden ser caracterizados  por ecuaciones diferenciales, donde medios expeditos para su solución y para  la solución de otros problemas de cálculo serían muy útiles. Es más, desde un punto de vista práctico, la disponibilidad del poder del vapor causó un gran  crecimiento de las fábricas, el transporte, y el comercio y llevó a un  periodo de grandes logros para las ingenierías. 

El diseño de ferrocarriles y  la construcción de buques de vapor, las fábricas de tejidos y puentes, etc. requirieron del cálculo diferencial para determinar cantidades tales como  centros de gravedad, centros de flotación, momentos de inercia, y  distribuciones de tensión; incluso la evaluación del rendimiento del poder de un artefacto de vapor requirió una integración matemática práctica. Se desarrolló entoncesuna fuerte necesidad para una máquina que pudiera  realizar muchos cálculos repetitivos rápidamente.